Ciudad participativa Ciudad con institucionalidad confiable y transparente, un gobierno local moderno y eficiente, con asignación suficiente de recursos para inversión local.
Las estructuras y procesos de gobierno local deben estar frente a la velocidad y magnitud de los cambios que se están presentando en la economía y la sociedad. De la misma manera que el cambio tecnológico, la revolución de la información y la competencia global, obligan al Municipio de Quito a emprender su propia transformación. Los residentes en Quito demandan un gobierno eficiente y honesto que opere como aliado y promotor de los procesos que crean valor en la sociedad, en franca oposición a la idea de una estructura burocrática pesada y costosa que impone frenos y obstáculos a las iniciativas emprendedoras de la gente. En consecuencia, el reto consiste en conformar un gobierno cercano a la gente, eficiente y competitivo, que promueva el espíritu emprendedor, ofrezca servicios públicos de calidad y administre los recursos públicos de manera transparente y sujeto a la rendición de cuentas. A su vez, el ciudadano debe tener el comprometimiento de respetar y cumplir los bienes de la ciudad y las obligaciones tributarias en beneficio del propio DMQ que es quien lo demanda.